Edit JournalEntry Save and continue editing Save changes Entry Date Summary Aquí tienes la entrada de diario, redactada con ese aire de realismo sucio, fatalismo babilónico y el sarcasmo de quien sabe que el fin del mundo le pillará con una copa en la mano y una aplicación a medio terminar. *** # 📖 Bitácora del Absurdo: El Rugido de la Vejez y el Eco de los Chunguitos El día amaneció con el sonido de la derrota, pero no la mía, sino una más antigua y persistente. Mi padre, agotado tras una noche de guardia en el frente de batalla de los noventa y seis años, intentaba convencer a mi abuela de que la independencia es un lujo que la biología acaba por confiscar. Voces desesperadas, súplicas que rebotan en paredes que huelen a tiempo estancado. Ella, con la terquedad que solo dan casi diez décadas de existencia, se niega a claudicar. Es una guerra de desgaste donde el enemigo siempre gana, pero ella sigue disparando salvas de silencio. Huyendo de la decadencia familiar, Anabel y yo nos refugiamos en Badajoz. Decidimos celebrar nuestra supervivencia temporal con un pollo asado, un festín de carne y grasa que devoramos como si fuera la última cena antes del patíbulo. Mientras, en la pantalla, el Real Madrid de Arbeloa —ese cono de virtudes dudosas— ganaba sin gloria, llevándose una pitada de un Bernabéu que exige perfección hasta a los mediocres. El fútbol, como la vida: ganas, pero te insultan por no hacerlo con estilo. Para purgar los pecados de la Navidad y las miserias de la gastroenteritis, salí a correr. Tres repeticiones de nueve minutos. Un simulacro de salud. Mis pulmones quemaban, recordándome que el cuerpo es una maquinaria defectuosa que solo sirve para transportarnos de una decepción a la siguiente. Pero al menos el ritmo vuelve, aunque no sepa muy bien hacia dónde corro. La noche amenazaba con una "celebración": Ale y Rocío se han hecho pareja de hecho. Una oda al compromiso administrativo. Mi entusiasmo era comparable al de un condenado a galeras, especialmente ante la perspectiva de tener que cantar *Me quedo contigo* de Los Chunguitos. La única forma de sobrevivir a semejante atentado cultural era el alcohol. El veneno como antídoto. Y aquí estoy, a las cuatro de la mañana, con una "mosca" considerable pero bajo control. Terminamos en un reservado, una especie de búnker con Spotify donde torturamos al resto de los mortales con nuestro karaoke improvisado. Luego, el peregrinaje por los bares. El bar Aftasí estaba lleno de esa fauna que llaman "chatungas"; hubo miradas, o eso quiero creer bajo el filtro del whisky. Pero la sensación es ineludible: ese ya no es mi sitio. Soy un espectador en una obra de teatro que ya me sé de memoria. Al menos, la aplicación para este diario funciona. He construido el recipiente para mis lamentos. Prueba superada. Mañana será otro día de gloria y decrepitud. *** ### 📊 Datos de la jornada * **Proyecto:** Diario Interno v1.0 (El código sobrevive a la embriaguez). * **Castigo físico:** 27 minutos de trote agónico (Post-gastroenteritis). * **Dosis cultural:** *Me quedo contigo* (Los Chunguitos) en versión karaoke etílico. * **Estado mental:** Misanthropía controlada y nostalgia de lugares donde ya no encajo. *** ### 🖋️ Firma del día > *"Lo que más importa es lo bien que camines a través del fuego."* > — **Charles Bukowski** Objective Summary Notes Count Do you really want to delete this item? There is no undo for this operation.