Mi padre ha pasado la noche en casa de mi abuela, porque la pobre andaba otra vez peor. Al despertarse, he oído las voces de mi padre desesperado diciéndole que se tiene que ir a casa de mis padres, que ya no puede quedarse solo y mi padre no puede seguir yendo a diario allí varias veces. No ha sido capaz de convencerla, los 96 años siguen pesando mucho.
No se a que hora me acosté ayer, serían las 2 o así. Pero antes de las 8 ya estaba en pie....dándole vueltas a la cabeza otra vez por lo mismo de siempre
Nos encontramos con nuestros amigos en el apartamento, y nos fuimos a comer en "la abuela frambuesa". Nos atendió un tipo que nos manejó para que pudiéramos lo que el quería, así somos nosotros, preferimos que nos manden. La comida estaba bien rica, eso sí. El goulash ese en un bol de pan nos gustó mucho
Nos levantamos por la mañana para afrontar nuestro último día en Varsovia, hoy es el primer día que no ponemos alarma y nos levantamos con más parsimonia, y el equipo se dividió en dos. Mientras Anabel y yo nos zampamos unas tostadas de mantequilla para coger fuerzas, Catalina y Joselu fueron a tomar su segundo café del día y a una tarta de queso en frente de una copia pequeña del Empire State que estaba en el centro de Varsovia. Una vez ahí, nos encontramos con ellos y nos contaron que el olor a porro que les había dado no les engañó , y enccontraron a un porrero en el callejon.
Nos fuimos dando un paseo hasta el parque litzieski que tenía un par de palacios en una isla que tenía varios palacios, era un parque muy chulo, aunque lo más importante es que joselu y yo hicimos grounding en la hierba bajo el suelo polaco. Sentir la hierba en tus pies descalzos, eso es la auténtica salud, como diría Emilio el de pitis. El parque era grande, dimos un buen paseo, tenía una reproducción de un teatro romano, vimos una ardilla, fuimos a visitar una estatua de Chopin, pero no nos dejaron acceder a las obras que había en el recinto. y una vez ahí vimos una pareja que creíamos que se iba a casar porque no paraban de hacerse un reportaje fotográfico a lo largo de nuestro paseo por el parque. El pobre calzonazos se veía harto de fotos, seguramente con ganas de llegar a casa y ver el fútbol bebiéndose una birra, pero ahí estaba llevándole la bolsa a su querida, haciendolas estúpidas poses que le ordenaba el fotógrafo. Pobre diablo. Estuvimos buscando alguna reseña o algún significativo que escondía el parque de los Beatles, pero no tuvimos la suerte de encontrarlo.
Después de eso, el domingo que era nuestro día más o menos libre y que teníamos menos ocupado... Cati decidió que era buena idea visitar una fábrica en la que había una serie de alternativas de ocio, como conciertos, galerías de moda y tal, gracias a que era domingo de resurrección, lo único que encontramos abierto fue un restaurante libanes y un bar donde tomarnos una cerveza. En el restaurante comimos súper bien, joselu y Anabel tuvieron su enesima discusión con la que no se si disfrutan o sufren. Anabel con su aferrimo feminismo, joselu intentando argumentar sin parecer un facha, hablaron largo y tendido sobre la religión musulmana y del feminismo en la misma, y eso nos entretenió bastante el tiempo de la comida.
Una vez ahí, pues salimos y nos fuimos al antiguo barrio de Praga. Cogimos otro taxi, por supuesto nos tomamos algún que otro café más por el camino y dimos una vuelta por el barrio más humilde de la ciudad. Entramos en la catedral y en la iglesia ortodoxa, donde todo es en 2D. Por el barrio Esperábamos ver algunos murales con graffiti, pero al final tampoco encontrásemos muchos. Lo que si encontramos fue a un par de personajes de dudosa reputación trapicheando en la calle. No parábamos de acordarnos de nuestro amigo "el pollo". Por algo sería....
Nos dimos un paseo por el puente y paramos a hacer una pausita sobre el vistula... mientras buscábamos la biblioteca, pues decidimos que estábamos cansados, volvimos a separar el grupo. Cati y Joselu se volvieron a casa y Anabel y yo nos quedamos visitando la biblioteca un rato antes de volver al apartamento. Apartamento que por cierto tenía un olor particular que no se definir. Una mano de pintura tampoco le venía mal, por cierto. Y un repaso con la aspiradora tampoco. Como tenemos todos alma viciosa, joselu y Cati se pusieron a jugar al Catán. Y yo a mis cartas Magic. y, descansamos todos un poco, Anabel le dolía un poco el estómago y a joselu los picores de alergia decidimos descansar y al rato pues decidimos irnos a tomar unos vodkas, que casi no lo hemos hecho en el viaje.
la ciudad estaba más o menos vacía, maldito domingo de resurrección. Al final encontramos lo que necesitábamos: EL DISPARO SHOT BAR, en el que evocamos nuestros tiempos más jóvenes estudiantes, en los que bebíamos chupitos y nos tomábamos unos chupitos y se nos subía un poco el alcohol a la cabeza.
Nos levantamos y desayunamos en el hotel. El desayuno buffet no era gran cosa, me comí: jamón de pavo, jamón York, queso, tostadas de mantequilla, una salchicha de esas asquerosas y un bol de cereales. No está mal eh? Pues era una mierda, esperaba más variedad.
Cogimos un tren hasta powisle, y de ahí fuimos subiendo por nowy swiat y krakowski predesvicle hasta llegar al castillo real. El frío era importante, pero soportable. Nos sorprendió la poca gente que había en la calle y en el castillo, mejor.
Nos levantamos y empezaron los primeros cafés del día, unos se comieron buenas tostaducas bien mantequilladas, y otros una macedonia con unas naranjas que sabían a suela de zapato.
Nos paramos a comer unas focaccias para seguir cebando nuestro estómago, también probamos una bebida medio Cocacola medio bitterkas, no está mal pero será la ultima vez que lo beba. Otra parada para café, que no baje el nivel de cafeína, y nos vamos al monumento de copernico para empezar el freetour
Nos subimos los últimos al avión porque me puse en una cola para una fuente y no me di cuenta de la hora ... El viaje no se me hizo pesado viendo el nombre de la rosa, jugando al ajedrez y leyendo el libro de Escohotado sobre el Madrid. El suplicio fueron los últimos 20 minutos. Como en cada vuelo de los últimos años, me duelen los oídos una barbaridad, y se me quedan taponados u con molestias durante días
Otra noche en la que he dormido fatal. Solo he dormido ya por la mañana, así que me he levantado para limpiar algo y comer unos garbanzos con espinacas que ha hecho Anabel, y he de reconocer que no están malos.
Otro ridículo del Madrid del Cono. Pierde 4-2 con el Benfica y no se clasifica ente los ocho primeros. Jugando fatal encima. Mis amigos y yo ya casi disfrutamos más odiando al Madrid, a su entrenador, al negro vinicius y toda la patulea, más que animarlos.
Por la noche fuimos a un pequeño bar en el que tocaba un compañero de Anabel. Alan. Tocaba la guitarra y cantaba junto a otro tipo que tocaba el cajón y el violín. Hacían versiones de canciones coreables, así que el ambiente del pequeño sitio era bastante agradable, no lo hacían mal además. Cenamos allí mismo unas arepas. El sitio es venezolano y cutrecillo, pero tiene cierta autenticidad que se echa de menos en casi todos los restaurantes hoy en día.
Por la noche, cenamos en un indio bastante rico cerca de casa. Mañana no madrugamos tanto e iremos al encuentro de catalina y joselu, que han llegado está noche
Por la tarde fuimos al Mocak, el museo de arte contemporáneo. Con decir que lo que más me gustó fue la obra "Mierda de artista", una lata que contenía la mierda de un artista italiano, literalmente. Hasta tenía un chorretón por fuera. Delicioso
Por la tarde, arreglé la funcionalidad de la Federicopedia para traerme las transcripciones de los videos de youtube del programa de Federico y poder hacer búsquedas para saber cuándo dijo un mote. A veces soy un crack. También echamos una partida al Sky Team, y esta vez aterrizamos apaciblemente. Por la noche vimos La Sustancia. Tengo que decir que me ha gustado bastante, quizás un poco gore, pero estéticamente está muy bien, los simbolismos durante toda la peli tienen el punto justo de dificultad y el trasfondo de la historia es una buena crítica de la sociedad de la imagen que vivimos. Mejor de lo que esperaba
Pra cenar, pillamos algo de indio y nos lo comimos en el apartamento. Intentamos no pillar mucho para respetar nuestros estómagos, pero aun así la tortura de las cámaras de gas se volvió a reproducir en nuestras habitaciones. Alguno se tiró más de 50 pedos