Tomamos algo en una terraza que da para el cuerno de oro. El camarero decía que sabía algunas frases en español: "mujer eres muy guapa" y "Belle dame" (muy español, si...). Me pedí un chocolate caliente y me volvi a manchar la camiseta con él
Fuimos al barrio de copkapi a cenar pescado. El acoso de los relaciones publicas de los restaurantes acaba siendo un coñazo y casi nos vamos, pero finalmente cenamos en uno donde también tenían a un chavalín menor de edad explotado. La cena rica, lubina a la brasa y una cazuela de pescado. Pero nos colaron un plato de sardinillas sin quererlo. En fin a estas alturas pensaba que nos habrían engañado mas
Después de nuestro ya tradicional desayuno de gordacos, nos fuimos en transporte público al barrio de Balat. Allí visitamos la iglesia de hierro (no lo parece, me gustó), la iglesia del patriarcado griego (que absurdamente no nos dejaban meter nuestras botellas termo vacías), y la universidad roja. También vimos las casas de colores y barrios más auténticos y pobres
Compramos unos imanes, nos dieron s probar un café con cardamomo (puaj) y nos fuimos a plaza taksim. Por allí comimos en un kebab bien cutre pero auténtico, en el que Anabel no dejó de poner pegas: " Que que malo está, que que pan más grueso, que a ver si nos vamos a poner malos, que creo que tengo ganas de vomitar, Que creo que la mujer de la esquina de enfrente es una prostituta"... Total, que casi que me tuve que comer su comida y la suya
De ahí bajamos al barrio de kaikori, donde vimos alguna mezquita, nos tomamos una birra y fuimos a un restaurante más o menos familiar donde comimos bien, aunque vivimos una situación surrealista. Otra cliente china, me empezó a preguntar a voces desde su mesa que que me parecían los ravioli que habíamos pedido, que nota le pondria de 1 a 10, porque a dlla no le habian gustado nada. Yo No sabia donde meterme, porque los empleadoa del restaurants estaban alli escuchandolo todo. Intente responder medio educadamente... Y al irnos del restaurant le sijimos al dueno que habia estado todo muy rico, para compensar
Hoy tocaba ir a la parte asiatica. Despues del atracon diario del desayuno, cogimos el ferry que cruza a uskundur para pasar el dia por alli. Ya puedo decir que he estado en Asia.
Primeros visitamos la mezquita y el mercado de alli, y paseamos por el paseo maritimo. Luego cogimos un bus hasta el barrio de kuzgunkuc. Alli recorrimos una empinasa calle , vimos su huerto urbano, las Casas de madera y alguna cafétéria bonita. Entramos en una tienda de discos, en la que un chavalin muy simpatico nos puso algo de musica. Senti curiosidad por un artiste turco por las pintas que ténia, y lo puso en el tocadiscos.baris manco, y su disco hal hal me gustó mucho, me lo apunto. Eso si, casi 40 pavos el disco Era un Pasote, ASI que decidimos tomarnos una limonada y una coca-cola en la terracita de la tienda para compensar como buenas ratitas
Comimos en un sitio bien casero, que no ténia ni baño. Nos sentamos prácticamente en la cocina, donde la señora nos enseñó las 5 o 6 cosas que había cocinado ese día, y de allí lo elegimos directamente. Me encantan esos sitios caseros .y estaba todo rico
Volvimos al puerto, con intención de ir a la torre de la doncella. Después de comernos un buen rato de cola, nos enteramos de que costaba 8 pavos por cabeza la lanzadera al islote. Le dieron por culo y nos fuimos, ya habíamos pagado bastante. Y eso que la entrada la teníamos incluida en el pass
Después además estuvimos esperando un autobús que nunca llegaba, así que nos dirigimos otra vez al puerto para coger el metro y acercarnos a kadıköy y moda, los barrios más fiesteros. El Bósforo lo tenemos ya bien visto hoy entre una cosa y otra ....
Nos sorprendieron esos dos barrios. Mucho más juveniles, más disfrutones. Y l cerveza casi más barata que en España, eso sí que fue una sorpresa. Nos jincamos medio litro cada uno, por 3 € cada. Nada mal. Teníamos sentado al jefazo del bar al lado, como si fuera el "Trevelan" del lugar. Intenté espiarle con la grabadora de audio del translate, y salían cosas loquisimas
Anabel, fiestera como ella sola, decía que le encantaba ese barrio. Terminamos cenando en irregular moda, un pequeño restaurante que llevaban unos chavalines y que cambiaban el menú cada semana. Además también comimos en la cocina abierta, unos entrantes y salmón, y nos tomamos unos tés helados caseros. Cenamos bastante bien, y diferente a tanto kebab
Hoy hemos tenido que madrugar un montón para poner rumbo a kusadasi. A las 6. Como buenas ratitas que somos, no hemos cogido un taxi hasta la estación de bus, sino que hemos cogido el taxi hasta la estación de metro y así nos hemos ahorrado unos billetes, ejejejej
La cara del taxista al contarle nuestro plan nos delató como tales. Me da igual, hicimos bien. Y ese taxista además olía a cuadra. La estación de autobuses es enorme, otogari esleri o algo así. Pero conseguimos entenderla bien y llegamos bien a coger el bus. En la propia estación pillamos algo para desayunar
Bien podría haber sido más comedido hoy que no tenía el buffet, pero me acabé pidiendo un rollo de carne picada.... No tengo remedio. Me subí al bus con la panza un poco revuelta, y allá vamos a por 9 horitas de bus. Al menos hay wifi
El Flixbus es comodísimo. Ha hecho una parada menos de la cuenta por un problema técnico, y eso además nos ha retrasado un poco, pero aún así se me han pasado volando las horas, entre jugar al Balatro, hacer un murdoku, ver la película El Arquitecto y echar una siestecita
Ahhh y que no se me olvide el pedazo de bocadillo de jamón de Extremadura que nos hemos comido en el autobús turco. No saben lo que se pierden estos turcos, jajajaj
Al llegar, taxi para el Suhan Seaport. El hotel está muy bien, mucho más grande que el Estambul. Dejamos las cosas y fuimos a recorrer el paseo marítimo, el bazar y a cenar. Cenamos en un sitio algo más caro, pero la lubina a la brasa y los calamares fritos estaban buenísimos. Paseo de vuelta a casa, y a dormir
La idea es desayunar fuerte hoy, para hacer una comida ligera. La primera parte es segura, ya veremos lo de la ligereza. El bufet está bien, aunque más industrializado que el de Estambul. Cogimos el minibus 5 que nos llevó a Ladies beach. No me gusta la playa, pero al menos hemos podido ponernos junto a un muro que da bastante sombra. Aún así, me he quemado un poco, mientras veía las tetitas en bikini de alguna que otra turca buenorra