Retomo el diario que lo tenía paradete hoy que nos vamos de viaje a Turquía Anabel y yo durante 17 días, total nada. Además, es la primera vez que voy hasta Madrid con el nuevo coche eléctrico, "la Tanqueta". A ver qué tal
Paramos a recargar un poco el coche a medio camino, en Oropesa. La carga fue bien, un poco más lenta de lo que debía, pero lo mejor fue que me pedí un Colacao. Me pusieron un vaso minúsculo y el típico sobre, del que me sobraba más de la mitad. Pues en un golpe de aire salió volando el sobre y me cayó todo el polvo de Colacao en la camiseta y los pantalones. Parece que llevo mierda encima desde el minuto 1 del viaje
Dejamos el coche en barajas (para el próximo viaje ya se que hay cargadores lentos en larga estancia, puedo ir directamente sin cargar por el camino) y volamos a Estambul. En el vuelo me vi "que he hecho yo para merecer esto". Tengo que reconocer que me ha gustado, igual es que ese Almodóvar si que me gusta, y no el que se ha charificado y va con ínfulas de salvapatrias anti ultraturboderecha
El avión aterrizó no sin problemas, pegó un buen bote y retomó el vuelo. A la segunda si lo consiguió. Compramos una sim turca, y para ahorrarnos unos billetes en vez de coger un taxi directo cogimos el metro + taxi. Nos ahorramos unos 30€ jejejeje
Nos hospedamos en el hotel sultán tuhgra. Es pequeño, pero está decorado como si fuéramos auténticos sultanes. Y para cenar, cenamos enfrente del hotel, en un restaurante que nos recomendó el recepcionista diciendo que era "limpio y barato" . Estaba bien, la verdad, cenamos en su "secret garden" rodeados de gatos. Y ya a dormir. Por cierto, ese día hubo un eclipse solar en España que nos perdimos. La gente de allí no habla de otra cosa!
Menudo desayuno me he pegado en el hotel. Cuando como como Carrasco se que algo no estoy haciendo bien. Huevos revueltos, salchichas turcas, una especie de panes rebozados, queso, crepes, una cookie y alguna dulzaina más para empezar el día con hinchazón de estómago
La primera visita fue Santa Sofía. Impresionante su tamaño e increíble que lo construyeran en 5 años... El único pero es que está en plena reforma, y no se ve en todo su esplendor bizantino.
La siguiente parada fue la mezquita azul. Está si que ha sido impresionante, me ha gustado aun más. Por fuera y por dentro. Y eso que dentro hedía a pies (incluidos los míos, jajajaja). Anabel allí se hizo un amiguito indio de unos pocos meses que no paraba de gatear por las alfombras hediondas de pies y que jugaba con todo el mundo.
También impresionante la siguiente visita, la cisterna de la basílica. No me creo que no lo hicieran con fines estéticos. Las fotos han quedado chulísimas, la verdad
Después fuimos a comer a una Lokantasi. Comida de rancho a buen precio. Nos pusieron un té de bienvenida gratis, y luego otro, y luego cuando ya estábamos de pie para irnos otro... Y melón.... No he bebido tanto té en mi vida
Nos echamos una siesta(corta, con tanta teina...) y fuimos al museo de arte islámico. Pse, no esta mal. Los trabajos en madera y la caligrafia es lo mas destacable
Despues pasamos un ratillo por el gran bazar y otra mezquita cercana. No compranos nada porque sabemos que los precios están inflados. Mejor, que pereza de regateadores
Después nos fuimos a cenar a un sitio que elegí por su nombre: Fulane. Era más caro que donde hemos comido hasta ahora, pero quizás algo mejor. No faltó el té de regalo (el sexto del día) y un postre que estaba espectacular. A dormir que mañana más
Por la mañana estuvimos en el palacio Topkapi. Pensábamos que sería largo, pero nos quedamos cortos. Estuvimos casi 5 horas. Bonito, sí. Dicen allí que el harén no es la idea que pensamos los occidentales... Piensa mal y acertarás
Después del palacio comimos de camino al bazar de las especias. Un sitio un poco más apartado del resto, en el que pedimos falafel y unos durum. El de cordero estaba fuerte, a saber cuando mataron al bicho
Pero no fue caro, y amables como siempre. Entramos en la mezquita nueva, bien grandota también, y cogimos un crucero por el Bósforo, de dos horas de duración. Sabíamos que teníamos que ponernos en el lado izquierdo, y así lo hicimos. Pero lo que no sabíamos era que el barco estaba al revés, así que elegimos el lado incorrecto... Bueno no está mal y no fue muy caro. Estábamos al lado de unas medio turcas, medio francesas que estaban más obsesionadas con darle de comer a las gaviotas que otra cosa
Subimos hasta la mezquita de suleynany. A estas alturas llevo un par de picaduras de mosquito por los tobillos que me están amargando. Además, el viento me despeina los cuatro pelos que me quedan, así que en todas las fotos salgo hecho un pintas. Me he dado cuenta de que los turcos son más higiénicos que yo. Y eso que en Almendralejo se decía: hiedes más que un turco....